El Pacto de Ostende de 1866: objetivos y resultados del tratado | Proyecto Ambulante

El Pacto de Ostende de 1866: objetivos y resultados del tratado

El Pacto de Ostende, firmado en 1866, marcó un antes y un después en la historia de España como nación. Se trata de un tratado que buscaba dar pie a una serie de reformas profundas, necesarias para garantizar una gobernabilidad más justa.

Para mediados del siglo XIX, los miembros del partido demócrata y del partido progresista habían llegado a la misma conclusión: para que España pudiera desarrollarse como un Estado moderno, la monarquía debía ser puesta a un lado.

¿Quieres saber cómo se dio el Pacto de Ostende en una nación que había sido gobernada por reyes desde los tiempos del medievo? Descúbrelo aquí.

El Pacto de Ostende y su contexto histórico 

La invasión napoleónica a España, acaecida entre 1808 y 1813, y el estallido de las guerras de independencia de las colonias hispanoamericanas representaron un duro golpe para la hegemonía borbónica.

Isabel Segunda De Borbón
Isabel Segunda De Borbón

Tras estos dos eventos, los Borbones intentarán perpetuarse en el poder forjando alianzas con el factor político moderado del momento. 

La estrategia funcionará bien a la reina Isabel II entre 1859 y 1863, pero a partir de esta última fecha el Partido Unión Liberal (conformado por moderados y progresistas), del que provenía el principal músculo político del gobierno, empezará a fraccionarse dando lugar a una crisis.

Por aquel entonces Leopoldo O’Donnell, el presidente del Consejo de Ministros del reino, empezó a recibir duras críticas de los unionistas.

Los miembros de Unión Liberal reclamaban a su líder por el manejo personalista del poder que hacía y por el peso que las posturas del clero tenían en la toma de decisiones de la reina.

El general O’Donnell se dio cuenta pronto de que sin aliados más dóciles el manejo libre del gobierno sería muy difícil, por lo que le solicitó a la reina permiso para disolver las Cortes (lo que era el Congreso español en aquel momento). La reina no aprobó esta petición, y, además, retiró a O’Donnell de su cargo.

Leopoldo O'Donnell y el pacto de ostende
Leopoldo O’Donnell

Una serie de presidentes con lapsos de mandato muy breves se sucedieron entonces. El principal problema para lograr la estabilidad política era que el estamento real se negaba a permitir que el Partido Demócrata y los miembros más liberales del Partido Progresista se integraran al gobierno.

En 1866 el general O’Donnell vuelve a estar al frente del gobierno y en junio de ese mismo año tiene lugar un levantamiento armado en Madrid con el objeto de deponer a la reina.

Por mandato del presidente la revuelta es sofocada y 66 sublevados son fusilados. No obstante Isabel II considera que O’Donnell había sido muy suave con los rebeldes y lo vuelve a separar del cargo.

En su lugar vendrá a gobernar el general Ramón Narváez, primer jefe del Partido Moderado y un conservador reconocido.

Con Narváez la adopción de medidas autoritarias contra los disidentes se agudiza profundamente: la oposición política fue perseguida o expulsada del país.

Frente a este aciago panorama, el Partido Demócrata y el Partido Progresista decidieron unir fuerzas para oponerse al enemigo común.

Firma del Pacto de Ostende

El Pacto de Ostende (nombrado de ese modo por haber sido firmado en el pueblo belga de Ostende) se firmó el 16 de agosto de 1886 como iniciativa del general progresista Juan Prim.

Este pacto establecía la necesidad de separar a la reina del poder y, simultáneamente, crear un gobierno provisional que sumará los esfuerzos del Partido Demócrata y del Partido Progresista. Dicho gobierno estaría guiado por un programa político de corte liberal.

En 1867, el Partido Unión Liberal pasa a formar parte también del bloque de los firmantes del pacto. Esto ocurre después de que la muerte de Leopoldo O’Donnell convirtiera al general Francisco Serrano y Domínguez en el nuevo jefe del partido liberal.

Objetivos del pacto

El Pacto de Ostende se sustenta en dos puntos u objetivos generales:

  • Erradicar lo existente entre las anteriores cúpulas del poder, afines a la monarquía.
  • Instauración de una asamblea con funciones constituyentes que, con el apoyo de un gobierno provisional, debería fijar un marco legal y el futuro rumbo político del país.

Posteriores conversaciones permitieron desarrollar más ampliamente el esquema bipartito anterior. Así, los objetivos ulteriores del Pacto llegarían a ser los siguientes:

1. Instauración del sufragio universal, específico para la población masculina española. Estos votantes serían los encargados de determinar la forma que habría de adquirir el gobierno (organización política y administrativa), después de que el representante del sistema monárquico fuese depuesto.

2. Realización de unas elecciones populares, con la finalidad de dar forma a una comisión constituyente. Esta comisión tendría como labor principal desarrollar una propuesta de constitución para el nuevo gobierno; texto que, de ser aprobado, vendría a reemplazar a la constitución del año 1845.

3. Todos los actores políticos firmantes del pacto de Ostende se comprometían a respetar y velar porque se respetase el derecho a la libre expresión.

Este punto se extiende también a la imprenta. Otro derecho que debía quedar garantizado es el de la libre reunión. Con estas dos medidas de gracia se esperaba que los electores estuviesen informados.

4. A partir de la firma del pacto de Ostende, todos los actores políticos presentes se comprometían a reconocer como líder principal del contingente demócrata a Juan Prim, nuevo jefe del gobierno provisional tras la deposición del estamento monárquico.

Consecuencias del pacto de Ostende

La consecuencia más importante del pacto de Ostende fue la explosión de la Revolución Gloriosa, acaecida en 1868, un movimiento de sublevación, con componentes civiles y militares, que se opuso a las fuerzas de la reina Isabel II.

Francisco Serrano Domínguez
Francisco Serrano Domínguez

Los alzados lucharon en Madrid y en Andalucía, avanzando firme y progresivamente. El 28 de septiembre se da la batalla de Alcolea, que resultaría en una victoria formidable para las unidades del ejército rebelde del general Francisco Serrano Domínguez.

Finalmente, el 30 de septiembre, la reina recibe noticias de que las huestes del gobierno realista han sido barridas. Ese mismo día, auxiliada por algunos actores políticos que aún son fieles a la corona, logra escapar a Francia. La casa real de los Borbones había empezado a gobernar en el año 1700.

De todos modos, en el futuro gobierno la monarquía no sería abolida del todo, aunque su manejo del poder político sí sería matizado con mucho rigor.

No fue posible poner punto a final a la monarquía principalmente porque una vez que la reina fue depuesta, una serie de militares de alto rango que habían apoyado a la Revolución Gloriosa se mostraban ahora partidarios de instaurar una monarquía constitucional.

Al mismo tiempo, el contingente liberal buscaba establecer un gobierno republicano, que tuviese como base los principios de una democracia parlamentaria.

El nuevo gobierno navegó a la deriva entre un proyecto y otro dando lugar a una división que restó fuerza al conjunto.

Estas diferencias prepararon el terreno para que, seis años más tarde, los aliados de la estirpe real reinstaurasen a los Borbones en el poder.

El Sexenio Democrático

Con el nombre de Sexenio Democrático se conoce al período de seis años, durante el cual los vencedores de la Revolución Gloriosa lograron establecer un gobierno de corte liberal y democrático.

bandera primera república española
Bandera de la 1ª república española by Ignacio Gavira / CC BY-SA

Como quedó dicho anteriormente, una de las constantes de este período fue la diatriba que imperó entre civiles liberales y militares moderados. El sexenio se puede dividir en tres etapas con características propias:

Primera etapa

La primera etapa es la que va desde al año 1868 hasta el 1870. Tras la victoria de la Revolución Gloriosa, los ganadores se enfocaron en crear un gobierno provisional y en ofrecer a la población un nuevo texto constitucional.

A diferencia de la constitución anterior, la Carta Magna de los revolucionarios, sometida al sufragio universal (pero solo con electores varones), reivindicaba los derechos naturales de los españoles. También fijaba claramente la manera separada en que debían operar los poderes públicos.

Otro adelanto significativo de esta constitución fue la admisión de la libertad de culto y fe religiosa. Finalmente, se disponía que el órgano legislativo estuviese organizado en dos cámaras.

Segunda etapa

La segunda etapa está comprendida entre los años 1871 y 1873. La principal particularidad de este período fue la proclamación del rey Amadeo I de Saboya, dentro de los parámetros de una monarquía constitucional. Este regente terminaría por renunciar a su derecho a la corona en febrero de 1873.

Tercera etapa

La tercera etapa del Sexenio Democrático corresponde con el auge y la caída de la Primera República Española (1873-1874).

El primer período republicano de España tuvo una existencia exigua. Los historiadores están de acuerdo en que este lapso de gobierno está caracterizado por la ausencia de una política estable.

Cuatro presidentes pasaron uno tras otro por el poder ejecutivo antes de que la República Española sumase el año de haber sido instaurada.

Más tarde, el general Serrano impondría una dictadura y el 29 de diciembre de 1874, el general conservador Martínez Campo restaura a los Borbones al poder.

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