en el ciclo de la violencia de género

El ciclo de la violencia de género de Leonor Walker y sus fases

El ciclo de la violencia de género de Leonor Walker es una teoría destinada a identificar ciertos patrones que se llevan a cabo durante las situaciones de violencia de género

Cada situación es diferente. Las víctimas no son agredidas de la misma forma todo el tiempo sino que la agresión es progresiva y puede variar en cuanto a la forma en la que se manifiesta.

Leonor Walker tiene esto en cuenta y logra vislumbrar el ciclo de la violencia de género dividiendo la situación en varias fases.

Las opiniones son diversas en cuanto a este tema y hay quienes llegan hasta a evadirlo. Aun así, es algo de lo que todos debemos estar al tanto para poder evitar tragedias futuras.

En esta entrada tendrás la oportunidad de conocer acerca del ciclo de la violencia de género y estamos seguros de que empezarás a ver las cosas de forma diferente.

El ciclo de la violencia de género de Leonor Walker

La dinámica del ciclo de la violencia de género se encuentra sustentada en cuatro fases evidenciadas por Leonor Walker, investigadora y psicóloga.

violencia de género

El estudio finalizó en 1979, cuando Leonor publicó sus conclusiones y gracias a esto se ha podido llegar a soluciones importantes para tratar estas situaciones de violencia.

Durante su investigación, la doctora se ha encargado de ir evaluando e interpretando cada etapa del ciclo para así llegar a conocer en profundidad este fenómeno.

El ciclo de la violencia de género establece un patrón de conducta similar en las situaciones de maltrato que se observa en casos repetidos.

Las causas, temores, consecuencia y desenlaces tienden a ser bastante predecibles debido a los patrones de conducta establecidos.

Fases en el ciclo de la violencia de género

Fase I – Acumulación de la tensión

De duración indefinida, esta etapa está llena de incidentes menores. Gritos, pequeñas peleas, miradas… Cualquier acto pequeño que incluso puede llegar a pasar desapercibido. 

Esto hace que la tensión vaya creciendo y que la violencia verbal aumente. La víctima considera que estos son actos aislados que puede controlar o incluso ignorar ya que probablemente “no se volverán a repetir”.

Las acciones que la víctima asume es la de ser conciliador. Trata de calmar a su agresor y  empieza a negarse a sí misma lo que está pasando. Considera que todo es tolerable y empieza a armar excusas para justificar la violencia que recién comienza.

Esto solo hace que la actitud del agresor de torne más celosa y agresiva ya que no siente ningún tipo de resistencia hacia lo hace.

Más bien, interpreta esa actitud de sumisión como un tipo de aliento a que lo que hace está bien, por poco a poco se va tornando más sensible, alterable, tenso y hasta irritable.

Por otra parte, mientras más tiempo dure esta fase de creación y acumulación de la tensión, la víctima va a auto culpabilizarse ya que siente la necesidad de complacer a su agresor para que no se repitan estos “incidentes”.

Fase II – Estallido de la Tensión

El ciclo de la violencia de género funciona como un globo y cuanto más aire contenga, más posibilidades habrán de que explote.

Mientras más tensión se acumule, más cerca estarán de la segunda fase en la cual todo estalla y empiezan a suceder las conocidas “descargas”.

El agresor empieza a descargar toda la tensión acumulada en sus pequeños actos anteriores y cuando esto sucede, ya no hay vuelta atrás. Esta fase, está dominada por la falta de control y una destrucción unilateral.

Las agresiones físicas se hacen presentes junto con las psicológicas y hasta sexuales (dependiendo del caso). La primera sensación de la víctima es de incredulidad. No puede creer que esto este sucediendo y tiende a paralizarse durante al menos 24 horas después de los hechos.

Es común que la víctima sufra tensión psicológica, insomnio, ansiedad y que desee permanecer aislada e impotente para así evitar recordar esa situación tan traumática.

Leonor Walker, ha comprobado que los agresores tienen control sobres su comportamiento violento y que todo lo hacen de manera intencionada y selectiva.

Fase III – Arrepentimiento o ¿Luna de Miel?

Tras la tormenta viene la calma y eso es justo lo que describe esta fase. Después de la segunda fase, viene un periodo de “calma” en la que el agresor, consciente de sus actos, demuestra cariño, amabilidad y hasta arrepentimiento. También jura que nunca más lo volverá a hacer. La duración es corta comparada con las otras fases.

Una de las repercusiones más fuertes que posee esta fase es que hace que la víctima se sienta culpable por pensar en denunciar las agresiones.

Este comportamiento amable por parte de su pareja le hace creer que lo que sucedió es un evento aislado y que no se volverá a repetir.

Hay casos en los que esta fase se lleva a cabo durante el tiempo que la denuncia está colocada hasta que la retiran.

Cuando esta fase se acaba, se regresa a la primera fase. La tensión vuelve a acumularse hasta que estalla y así vamos recorriendo nuevamente el ciclo de Walker.

Hay que resaltar que la tercera fase es la decisiva para que la víctima decida denunciar o no lo que está sucediendo y de hecho algunas se dan cuenta que toda esta “Luna de miel” es un vil teatro que las llevará de vuelta justo a donde empezó toda esta violencia.

¿Cómo romper el círculo de la violencia?

Antes de nada debes estar al tanto de que las personas que se encuentran dentro de este ciclo requieren de ayuda comprensiva.

Para ellos nos es fácil lo que está sucediendo. Primero deben reconocer su situación y a partir de ahí estarán aptos para recibir ayuda emocional y profesional.

La violencia de género es un tema candente en los últimos años y de hecho hay leyes nacionales que protegen a los individuos. Tanto hombres como mujeres. La equidad de género es un tema delicado que debe tomarse muy en serio. Es tarea de todos lograr una sociedad llena de respeto e igualdad.

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