De la Cuarta transformación y la continuidad del neoliberalismo

El día de hoy, 20 de Febrero del 2019, amanecimos con una terrible noticia; el asesinato del compañero defensor del territorio Samir Flores Soberanes a dos días de realizarse una consulta para la instalación de una termoeléctrica. Uriel Carmona, Fiscal del estado de Morelos, afirmó en la mañana de este 20 de febrero que se había tratado del “crimen organizado” y que no había un vínculo con la instalación de la termoeléctrica1. El presidente Andrés Manuel López Obrador, comentó que lo sucedido “pudo ser para afectar la realización de la consulta”2, cuando durante su campaña había afirmado la cancelación de este proyecto. El estado, como ha sido su función históricamente, respalda y justifica los crímenes del capital, hoy traducidos como crímenes de las grandes corporaciones, SI, crímenes del estado-capital-corporativo. Se muestra al crimen organizado como un órgano ajeno al estado y no cómo parte de él. Fue el crimen organizado, no fuimos nosotros, afirman, lavándose las manos.

La termoeléctrica a la que se oponía el compañero Samir Flores, pertenece a un conjunto de megaproyectos que conforman el PIM (Proyecto Integral Morelos) que consta de 2 centrales termoeléctricas ubicadas en la comunidad de Huexca, Morelos, las cuales han sido concesionadas a la empresa ABENGOA; un gasoducto de aproximadamente 160 kilómetros de longitud que pretende transportar diariamente 9 mil millones de litros de gas natural, para dichas termoeléctricas, pasando por las faldas del volcán Popocatépetl y a través de más de 60 comunidades campesinas de los estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos, este gasoducto está concesionado a las empresas españolas ELECNOR y ANAGAS y a la empresa BONATTI; una línea eléctrica de 20 km de longitud a la subestación Yautepec en el mismo estado de Morelos; y un acueducto que pretende trasladar 50 millones de litros de agua diaria a las termoeléctricas, y que su trazo va del municipio de Ayala a Huexca, Morelos con una longitud de 12 km.3 De la misma manera, el PIM consta de la ampliación y construcción de diferentes autopistas colindantes al estado de Morelos y la rehabilitación de las vías del ferrocarril.

Las tres primeras corporaciones de origen español han sido denunciadas por contaminación4 en diferentes estados como Jalisco y Tabasco, y por abusos laborales en su país de origen5. La ultima de origen Italiano, ha sido acusada de destrucción ambiental6.

La llegada de la cuarta transformación trajo esperanza a muchos, el gobierno de transición asegura una “mejor vida”. Escépticos otros, como las comunidades Zapatistas y otros procesos de autonomía, mantuvieron su distancia y afirmaron redoblar los esfuerzos de autodeterminación y de construcción de un proyecto de vida anticapitalista.

El 31 de diciembre del 2018, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional lanza un comunicado a 25 años de la guerra contra el olvido, afirmando –como lo ha hecho históricamente contra todos los gobiernos-, que se opondrían a cualquier proyecto del capital que pretenda destruir sus territorios y el de las comunidades originarias, se habla de los proyectos como el Tren Maya, la Guardia Nacional, las Zonas Económicas Especiales, etc. Después de lanzado dicho comunicado, una oleada de descalificaciones hacia el proceso zapatista se hizo presente. Desde integrantes de Morena como el Dr. Mireles, hasta quienes se justificaban en los 30 millones de votos para desprestigiar y arremeter contra quienes son considerados por esta oleada “una minoría”, o peor aún “creación Salinista”. En días pasados, el mismo Andrés Manuel expondría un discurso de odio tachando a los opositores de megaproyectos como “conservadores y de derecha”.

Los estados, cumpliendo su función como tales, siempre tienden a la necesidad de crear enemigos. El saldo –en este sentido- de los gobierno progresistas en América Latina ha mostrado que esta tendencia propicia el redoblamiento, agresión y violencia hacia quienes son considerados “anti-desarrollistas”, “minorías” o peor aún “conservadores” por defender su territorio. En nuestro caso, el proyecto político-económico que hoy impulsa la bancada de MORENA es regresar, como explícitamente afirmó AMLO, a un “liberalismo decimonónico”. El cuál tenía como principal enemigo a los pueblos y su propiedad colectiva de la tierra.

Hoy se vislumbra no sólo la continuidad del modelo neoliberal, al cual la cuarta transformación prometió acabar, sino su reforzamiento. El acabar con la corrupción, con la impunidad, el nombrar a la burguesía como “FIFI” no solo encubre el odio de clase, sino que tiende a desaparecerlo con la “reconciliación” hacia quienes gestionan la crisis y el desastre.

Tequio Jurídico pone sobre la mesa estas reflexiones, esperando que este punto de vista llegue a oídos receptivos críticos, y a su vez, pueda fortalecer los lazos entre quienes consideran que la autonomía es el único camino digno, como los zapatistas.

Vemos partir al compañero Samir Flores, con un nudo en la garganta aseguramos continuar su lucha en defensa de lo que nos da historia y vida; nuestros territorios.

Samir vive, la lucha sigue…

El que lucha no está muerto, el que lucha nunca morirá.

Desde abajo y en la tierra sembramos autonomía”

Javier Abimael Ruiz García

Tequio Jurídico.

20 Febrero del 2018

Oaxaca, ciudad de la resistencia.

2 Ver la Conferencia Matutina del 20 de Febrero del 2019, minuto 53.

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