[Editorial Mensual Junio] La clase dominante está en disputa…

La clase dominante está en disputa. Las elecciones venideras sólo son un juego de definición para ver qué tendencia política manejará las instituciones por los siguientes seis años. No hay candidato populista, ni el mejor preparado y mucho menos independiente: hay sujetos y grupos con intereses buscando administrar el poder, el dinero y la violencia.

Ninguno representa un cambio sustancial, la clase explotada seguirá siéndolo mientras el sistema capitalista nos permee; grave error cometen los de abajo si consideran el voto como herramienta de emancipación. No se necesitan paliativos, la finalidad del proletariado es la revolución; las elecciones y la falsa democracia no deben –una vez más- engañarlos.

No hay opción del menos malo, el camuflaje del partido no purifica a nadie. Mientras la maquinaria electoral avanza y violenta diversos espacios, existen resistencias diseminadas por el territorio mexicano que muestran parte del camino a seguir de los desposeídos: la organización, la lucha frontal y callejera.

La preocupación sin sustento de los intelectuales de TV, sobre un cambio de sistema de tal o cual candidato, no es más que una blasfemia. El programa de cada partido no es una ruptura, siquiera un minúsculo cambio con respecto al Capitalismo. El verdadero cataclismo del Capital vendrá de las manos que generan la riqueza: del trabajador revolucionario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *